Hace poco escuché de la boca de un niño de cuatro años una canción que aprendió en el colegio, y me hizo mucha gracia: “¿Por qué preguntó tantas veces por qué?” decía en las letras. Y me di cuenta de que nuestra curiosidad no tiene límites ya que comencé a preguntarme ¿Por qué somos tan curiosos?

Enseguida me puse a leer lo que se escribe y se ha estudiado sobre la curiosidad y he recopilado los datos que me han parecido más interesantes para compartirlos en este artículo.

Desde que nacemos somos curiosos, queremos explorar lo desconocido, experimentar… comenzamos a hablar y ya estamos preguntando sobre todo lo que nos rodea. Nacemos llenos de interrogantes, y somos insaciables hasta el final.

Aunque fruto de los formalismos de la educación, las rutinas, el miedo y la cautela, dejamos un poco de lado el ser curiosos, o eso creemos, pero seguimos siéndolo a veces sin darnos cuenta. Se manifiesta cuando queremos constantemente estar informados de todo, saber lo que le pasa a personas que conocemos o intentamos saber cosas de quien no conocemos, cuando esperamos ansiosos respuesta sobre algo o simplemente cuando queremos saber cómo funciona algo.

La curiosidad es la intensión de descubrir lo desconocido, el deseo que tiene la persona de conocer y vivir experiencias.

Ahora algo curioso sobre la curiosidad: según algunos estudios es buena para la salud ¿Cómo?

1. Fortaleciendo la salud mental. Cuando somos curiosos de alguna manera entrenamos nuestro cerebro. Se dice que una persona curiosa suele ser más inteligente.

2. Reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares y neurológicas ( Psycology and Aging, 1996).

3. Mejorando los vínculos. Las personas más curiosas suelen ser más sociables, extrovertidos y conversadores.

4. Generando placer, entusiasmo y motivación. Según estudios de la organización Gallup, los curiosos suelen ser más felices. Hay que hay dos cosas que generan placer en el día de una persona: ayudar a un necesitado y aprender algo nuevo.

“No soy muy curioso ¿Cómo puedo serlo?”

Como dijimos anteriormente, la curiosidad siempre está ahí, es parte de la naturaleza humana aunque a veces no quede expresa plenamente. Todos somos curiosos en distintas medidas. Hay quienes proponen ideas para estimular la curiosidad, así que también compartimos algunas por si queréis ponerlas en práctica:

  • No te quedes nunca con dudas.
  • Contrasta informaciones.
  • No des nada por hecho ni por obvio.
  • Lee sobre cosas no acostumbradas. Prueba con temas que crees que no te gustan o interesan.
  • Tómate un rato de descanso, relájate y mira a tu alrededor, te vendrán a la mente preguntas sobre lo que te rodea.
  • Conoce personas que piensen diferente a ti e intenta aprender de ellas.
  • En la medida de lo posible, viaja y culturas diferentes. Conoce modos diferentes de entender la vida.

¡Seamos curiosos! Hasta la próxima.