Es por todos sabidos, ya que todos hemos pasado por esa etapa, que durante la adolescencia el comportamiento se ve alterado por las hormonas, las relaciones de amistad, la familia, etc. En principio, no se le debería dar una excesiva importancia pues no es más que una etapa por la que hemos pasado todos. Pero es comprensible que ante determinados comportamientos los padres pidan asesoramiento.

El comportamiento anti-social se caracteriza por conductas destructivas hacia los demás y hacía sí mismo, sin que haya una causa objetiva y racional que la explique. Pueden ser conductas de riesgo, conductas sexuales peligrosas, consumo de sustancias, actos vandálicos, etc.

¿Cómo tratamos este tipo de trastornos en Conectia Psicología?

En primer lugar, evaluamos la demanda que nos traen los padres y, posteriormente, entrevistamos al adolescente. Este punto suele ser complicado pues a veces vienen traídos por sus padres y con pocas ganas de colaborar. Solemos evaluar primero la posible existencia de un trastorno mental como, por ejemplo, un trastorno de personalidad ya que suelen despuntar en la adolescencia. Cuando éste no es el caso, continuamos evaluando el entorno social, familiar, educativo, etc. en el cual se encuentra inmerso el chaval.

El motivo del comportamiento puede ser, (1) fastidiar a los padres por alguna disputa familiar; (2) pertenecer a determinados grupos como bandas callejeras en los cuales entraron bien siendo atraídos o porque algún amigo y de las cuales no saben salir; (3) estar inmersos en una espiral de autodestrucción y destrucción a los que le rodean debido al consumo no controlado de drogas y alcohol. El cual suele empezar como un consumo esporádico que luego no se controla; (4) es simplemente una etapa evolutiva y no requiere más que un asesoramiento para solucionar problemas e inseguridades.

Y dependiendo del motivo la intervención psicológica que realizaremos con ellos será distinta.