Hay muchas personas en España que padecen estrés crónico. Algunas veces dicho estrés está propiciado por sus relaciones, pero en la mayoría de personas, el estrés crónico está provocado por trabajos tóxicos.

Normalmente nuestro trabajo debería servirnos para realizarnos como personas, producir beneficios para nosotros mismos y para los demás, llenar nuestro día con tareas que sabemos hacer y nos agrada practicar.

¿Qué puede causar estrés a una persona dentro de su trabajo?

Mal ambiente. No se trata de que haya o no mala temperatura, iluminación, etc., sino de la relación entre los compañeros. Estas relaciones, llamadas también “tóxicas”se caracterizan envidia por ejemplo, provocadas por las comparaciones y los juicios entre compañeros.

Urgencias mal entendidas. A excepción de la medicina, donde sí hay verdaderas urgencias de vida o muerte, en el resto de trabajos las urgencias son, por lo general, impuestas por los responsables y consecuencia de una mala planificación. Cuando las prisas las impone uno mismo por el motivo que sea, querer terminar algo, ponerse un reto, etc. Son menos nocivas. Si nos las imponen y el motivo es arbitrario y ajeno a nosotros, son los mayores generadores de estrés.

Horarios extendidos. Cuando, día tras día, nos vemos obligados a alargar la jornada laboral por el motivo que sea: mala planificación, urgencias ficticias, quedar bien ante la empresa o el cliente, nos vamos quemando. Es muy importante para la salud mental de cada trabajador cumplir, salvo excepciones, con las horas de trabajo previstas. Los turnos cambiantes y las jornadas superiores a ocho horas son dos factores que queman más a los empleados en menos tiempo.

 

El estrés laboral también influye en el funcionamiento de una empresa, existe menos productividad, absentismo, pérdida de tiempo y calidad, entre otros.

¿Cómo tratamos el estrés laboral en Conectia Psicología?

  • Junto al paciente, identificamos los principales factores que producen estrés en su puesto de trabajo, si son las condiciones del propio puesto de trabajo por ejemplo.
  • Ayudamos a que la persona se cuestione si este trabajo es el que quiere realmente realizar o el que mejor se le da. Dependiendo de la respuesta se le ayuda a identificar en qué campo se encontraría mejor, o si lo que hace falta es mejorar las condiciones en el actual trabajo.
  • Si es lo necesario, ayudamos al paciente a aprender técnicas y estrategias que le ayuden a manejar ese estrés.