En consulta nos solemos encontrar con esta patología tanto dentro de dinámicas de pareja como de forma solitaria. En algunas ocasiones las personas que presentan esta sintomatología si tienen datos objetivos o información para tener los celos pero otras veces no, es en este caso cuando se considera una patología.

En el primer caso, cuando se tienen pruebas objetivas para tener celos poco podemos hacer desde nuestra consulta como psicólogos.  En el segundo caso, nos podemos encontrar una dinámica de pareja en la que previamente ha habido una infidelidad que previamente se ha perdonado. Pero las dudas sobre si puede haber otra infidelidad están ahí. Y en el tercer caso, nos encontramos que las personas que tienen una patología, la celotipia.

Las características más comunes son:

  • Pensamientos irracionales sobre la infidelidad.
  • Estado de ánimo bajo.
  • Conductas dirigidas a comprobar la infidelidad.
  • Exigencias de exclusividad hacia la pareja.
  • Sentimientos intensos de cólera, miedo y culpa,
  • Violencia verbal o física contra la pareja y/o supuesta rival.

Principalmente se suele dar en el entorno de la pareja pero a veces puede ocurrir también en el entorno laboral o incluso familiar, entre hermanos. La persona celotípica no suele ser consciente de que sus celos son irracionales y la pareja a veces valora dichos celos como una forma de expresar su amor y deseo hacía ella, por ello, no es muy frecuente encontrar este tipo de patología en consulta.  Pero cuando la tenemos suele venir acompañada con un largo historial de relaciones amorosas infructuosas en las que pocas veces el celotípico considera que él fuera el desencadenante de la ruptura.

¿Cómo tratamos este tipo de trastornos en Conectia Psicología?

Al ser una patología con un gran abanico de síntomas solemos utilizar un enfoque cognitivo-conductual, para trabajar las creencias irracionales sobre los celos, punto principal que desencadena el resto de síntomas. Posteriormente, se trabajará la parada de conductas dirigidas a comprobar dicha infidelidad, mejorar el autoestima y, finalmente, terapia de pareja en aquellos casos en que la persona que acuda se encuentre en una.